El requisito para conseguir los puntos es realizar una serie de cursos de reciclaje para todo tipo de conductores con los que se busca actualizar sus conocimientos y ponerles al día de los cambios en el ordenamiento del tráfico y de las nuevas señales que han traído consigo realidades como las nuevas formas de movilidad o la electrificación.
Más allá de la propia formación, entonces se ponía en valor que los conductores que se presentaran y los sacaran adelante recibirían hasta dos puntos extra del carnet de conducir, lo que se convirtió rápidamente en un galardón muy cotizado por muchos conductores, que no andan sobrados de puntos en su carnet de conducir.
El director de la DGT Pere Navarro también hacía hincapié en la viabilidad de estos cursos con motivo de la reducción paulatina de la siniestralidad y, congruentemente, de los muertos en carretera puesto que, según su entendimiento, los refuerzos proporcionados en estas enseñanzas contribuyen a la actualización del conocimiento vial sino que afectan de manera directa en la concientización de las actitudes erróneas dentro de la calzada